lunes, 5 de diciembre de 2016

Reseña de Inma Almagro en Estudios de Política Exterior - Diciembre 2016

"¿Qué es la política? ¿Y el arte? ¿Existe el arte de la política? ¿Hay política en el arte? Probablemente nos encontramos ante dos de los términos más difíciles de concretar, y cuya definición genera bastante confusión. Según Simon Brainsky, “la obra de arte es un fenómeno multideterminado y ninguna disciplina puede capturarlo en el esplendor de su totalidad […]. Sus hallazgos se pueden complementar con las otras disciplinas humanísticas, teniendo siempre presente que […] hay, afortunadamente, un misterio inefable cuya naturaleza no puede ser nunca aprehendida del todo”.
En La política va al cine encontramos una serie de ensayos (18 en total) que reflejan el matrimonio cultural entre el séptimo arte y la ciencia política. Manuel Alcántara y Santiago Mariani, maestro y discípulo, “unidos ambos desde un principio por ese lazo tan especial que se crea en el contexto de una clase universitaria donde el ilustre profesor y el alumno deslumbrado forjan posteriormente una noble y cabal amistad”, según sus propias palabras, reúnen a veinte autores que profundizan sobre la influencia del cine en la política, y viceversa. Alcántara es catedrático de la Universidad de Salamanca y sus principales líneas de investigación giran en torno al estudio de las elites parlamentarias, los partidos políticos y los poderes legislativos en América Latina. Mariani, por su parte, es un politólogo argentino afincado en Perú, licenciado en Relaciones Internacionales en la Universidad del Salvador-Argentina y experto asociado del PNUD.
La publicación cuenta con colaboraciones inéditas de expertos en el campo de la ciencia política, y que contemplan el cine como un complemento ideal para esta disciplina. Autores europeos como Leonardo Morlino, Dieter Nohlen, Gianfranco Pasquino y Enrique San Miguel conviven con autores americanos como Rolando Ames, Maxwell Cameron, Martín d’Alessandro, Paula Muñoz, Simón Pachano, Mario Serrafero, Martín Tanaka y Jesús Tovar, entre otros. Predominan los politólogos latinoamericanos.
Según Mariani, dieron “mucha libertad y de acuerdo a los trabajos recibidos decidimos dividir el libro en dos columnas: las formas de gobierno que niegan a la democracia […] y las formas de gobierno que buscan construir una democracia”. Sin encontrar un parámetro ordenador concreto entre todos los ensayos, ya que cada uno está escrito desde una enfoque personal y autodidacta, todos proponen el cine como recurso investigativo para abordar problemas y conflictos. De Kubrick a Batman, pasando por figuras como Nelson Mandela, Hannah Arendt o Maquiavelo, todos contribuyen a este original análisis.
Medio de entretenimiento popular por excelencia en el siglo XX, feliz unión del arte y la industria, el cine es un elemento clave de la cultura de masas y, por tanto, de la política de masas. Como apunta Kiko Llaneras, el cine y la política se unen por intención y accidente. El cine influye en las ideas, y en los ideales, de la población, por ello, según las épocas o los propósitos, se impregna de unas tendencias u otras. Detrás de ese deseo no hay por qué buscar ninguna confabulación o artimaña, simplemente sucede, de manera natural.
Heisenberg decía que “la medida se ve perturbada (o modificada) por el mismo proceso de observación”. Cada director, guionista, incluso cada actor, plantea una propuesta con el fin de transmitir un mensaje, sea político o banal. El cine y el arte en general están llenos de cosas que nadie puso ahí, pero que surgen a modo espejos del mundo, de la sociedad y de nosotros mismos. De esta forma, brotan las sombras, las tinieblas y la oscuridad, pero también la luz y la claridad. Nos proyectamos en el cine, al igual que las pantallas nos proyectan, y esto, inevitablemente, permanece y nos trasciende."

Reseña de la obra en la revista Dirigido - Septiembre 2016, número 469

"Un aliento teórico, pero también pedagógico, recorre las disquisiciones de los veinte politólogos convocados para analizar, comprender las imágenes, es decir, cómo el cine es capaz de expresar ideas o tesis políticas. La política va al cine y el cine busca hacer política. Este doble enlace abre las posibilidades de reflexión, planteadas a partir del hilo conductor de un film, un director, un tema...englobadas en tres grandes bloques: El Poder; La construcción de la política: Estado, nación y partidos políticos; y La negación de la democracia. Los enfoques, estilos, metodologías son tan dispares como los contenidos abordados: de la consolidación de la democracia en Italia a través de Una vida difícil, al heroísmo y la villanía de Batman en la trilogía de C. Nolan." R.F.


Reseña de la obra en la revista Leer - Septiembre 2016, número 275

"Un excelente volumen de ensayos sobre la política vista desde el cine, un asunto atractivo y muy sugerente, emprendido por dieciocho pensadores de ocho países.

Los trabajos, que fueron coordinados desde las dos orillas del Atlántico por quienes firman el libro, abarcan todos los temas de la política teórica y práctica, agrupados en los tres siguientes apartados: el poder, la construcción de los político: Estado, Nación y Partidos Políticos; y la negación de la Democracia. La contribución de los politólogos y los cineastas se complementan, sin guión previo. Cada uno eligió sus películas preferidas o su particular visión y luego se esforzaron por presentar de modo didáctico las relaciones entre estos filmes y los temas políticos acotados.

En total, ciento diecisiete cintas de la filmografía mundial con una ficha técnica muy precisa incluida al final que, con la bibliografía de cada capítulo, ofrece un material más que interesante para cualquier curso teórico. Aunque sólo fuera por ese esfuerzo ingente, el libro ya merece la más calurosa recomendación. Será con el tiempo un fetiche imprescindible."